CONFLICTO EDUCATIVO Y CULTURA POLÍTICA EN COLOMBIA

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:  Herrera, Martha Cecilia, Pinilla Díaz, Alexis e Infante Acevedo, Raúl. (2011). Conflicto Educativo y Cultura Política en Colombia. En: Revista NÓMADAS (COL), núm. 15, octubre. pp. 40-49. Universidad Central. Bogotá, Colombia

RESUMEN:

En este documento los autores describen cómo la intensidad y crecimiento de las manifestaciones de la violencia en Colombia parecen señalar que la edificación de un proyecto colectivo debe estar mediada por la creación de un orden institucional que sea capaz de saldar la gran deuda social existente en el país y que, a su vez, proporcione mecanismos eficaces para resolver las disputas sociales sin recurrir al aniquilamiento individual o colectivo como fórmula válida y legitima de regulación de la vida social. Del mismo modo, los autores colocan en discusión el papel que la educación puede jugar en la creación y afianzamiento de un proyecto cultural democrático. Para ello, se abordan tres puntos, las características esenciales del conflicto en la cultura política colombiana; las teorías sobre el conflicto, la relación entre la solución de los conflictos y la construcción de la cultura democrática, por último, el papel de la educación en la construcción del proyecto democrático colombiano.

TESIS PRINCIPALES DEL TEXTO:

La violencia se ha recrudecido en las últimas décadas en el país, con ello ha resurgido el uso de las vías de hecho para resolver los conflictos políticos y sociales. (p. 41)

  1. Es necesario ante esta nueva condición social emprender acciones tendientes a resolver las divergencias de un modo distinto (p. 41).
  2. La violencia en Colombia ha adoptado el rostro del desplazamiento, las masacres colectivas, negociaciones con la guerrilla, despejes en el territorio, desembocando en un fenómeno de polarización y desarraigo de la sociedad civil. (p. 41).
  3. Importancia de consolidar un proyecto político democrático que propicie diferentes prácticas sociales, principios de convivencia, pluralismo y justicia social (p. 41-42)
  4. Los recursos que se han instituido para hacer política en el país, que componen la cultura democrática, han sido tradicionalmente, el autoritarismo, la violencia y la guerra. (p. 42).
  5. El bipartidismo ha sido uno de los factores que ha impedido la resolución democrática de los conflictos, fortaleciendo la polarización y la exclusión de fuerzas políticas alternativas. (p. 42).
  6. La crisis política, el individualismo, la escasa unidad simbólica, la ineficiencia de los partidos políticos y la apropiación privada del Estado han sido otros de los factores que han incidido en la instauración de la violencia como política de verdad. (p. 42).
  7. La expansión del conflicto armado colombiano se ha expandido como consecuencia del alto grado de fragmentación social, la debilidad del Estado para afrontar los procesos de paz. (p. 42).
  8. Como consecuencia de la presión de los diferentes movimientos sociales se amplió la participación política como elemento central del ordenamiento democrático. (p. 43).
  9. En la década de los noventa emerge un nuevo pacto social para reconstruir la democracia, consolidándose un proyecto político capaz de incluir a la totalidad de colombianos desde la perspectiva de la justicia social y la moral pública. (p. 43).
  10. Necesidad de generar prácticas democráticas y difundir postulados propios de una cultura política democrática dentro de los diferentes escenarios de la sociedad colombiana. (p. 43).
  11. La cultura política no es posible caracterizarla sólo desde la perspectiva del fenómeno de la violencia. (p. 43).
  12. Necesidad de aunar esfuerzos por encontrar salidas diversas, distintas a la guerra, para construir la paz, en una perspectiva de consolidar políticas de solidaridad y participación ciudadana. (p. 43).
  13. La educación emerge como una condición de posibilidad que permite la configuración de una cultura política democrática. (p. 43).
  14.  Es importante reconocer el conflicto como una situación en la que uno o varios actores manifiestan pretensiones encontradas sobre determinados recursos, lo cual, obstaculiza la cooperación social. (p. 44).
  15. Un conflicto surge cuando determinados sujetos desean realizar acciones que son mutuamente incompatibles, por lo cual la posición del uno es vista por el otro como un obstáculo a la realización de su deseo. (p. 44).
  16. El conflicto es una incompatibilidad de pretensiones entre dos o más actores, mientras la guerra es una forma determinada de regular los conflictos, caracterizada por hacerlo mediante el uso de la violencia a gran escala. En consecuencia puede darse el conflicto sin violencia. (p. 44).
  17. Visiones negativas asumen el conflicto como un elemento perturbador de la vida social y en consecuencia, debe ser suprimido o controlado a favor de instaurar una sociedad pacifica. Pero también positivas que reconocen en el conflicto el motor para dinamizar la sociedad (p. 44).
  18. Emergen en la perspectiva de vivenciar el proceso democrático, de fortalecer valores centrados en el respeto, la dignidad humana, la justicia social y la moral pública, planteamientos que propugnan por la Transformación de Conflictos (TC) como elemento esencial de formación de las culturas democráticas (p. 45).
  19. Las (TC) pretenden abordar las disputas sociales de forma que las personas o grupos sociales adquieran pleno conocimiento de las causas que originan sus diferencias, comprendiendo cuáles han sido las rutas que se han emprendido para solucionarlas. (p. 45)
  20. La educación es el elemento esencial para lograr una superación satisfactoria de los conflictos e instaurar bases sólidas para construir una cultura política alejada de formas de resolución ancladas en la violencia, el autoritarismo y la intolerancia. (p. 46).  
  21. En las instituciones educativas han predominando el autoritarismo y el abuso de poder para dirimir las diferencias expresadas en su interior, prefigurando la violencia como herramienta legitima para la regulación de las relaciones escolares y sociales. (p. 46).
  22. A partir de los noventas, el conflicto ha tendido a resolverse por medio de la judicialización. (p. 46).
  23. Hoy la escuela empieza a comprenderse de un modo distinto, es decir, como un espacio de acción y formación ciudadana que cuestiona permanentemente el conflicto presente en su cotidianidad y experimenta diversas formas para resolverlo. (p. 47).

 VOCABULARIO CLAVE 

Conflicto, educación, cultura política, violencia, democracia, justicia social, escuela.

 VALORACIÓN CRÍTICA DEL TEXTO:

El documento es un aporte fundamental a la compresión del fenómeno de la violencia en Colombia, ya que de una parte, describe cómo en las últimas décadas, la violencia, expresada en términos de desplazamiento, las masacres colectivas, negociaciones con la guerrilla, despejes en el territorio, desembocando en un fenómeno de polarización y desarraigo de la sociedad civil,  se ha recrudecido, instaurándose como política de verdad el uso de las vías de hecho para resolver los conflictos políticos y sociales. En consecuencia, se hace necesario, ante esta nueva condición social, emprender acciones tendientes a resolver las divergencias de un modo distinto, a fin de consolidar un proyecto político democrático que propicie diferentes prácticas sociales, principios de convivencia, pluralismo y justicia social. Como se observa, el inexorable la necesidad de aunar esfuerzos por encontrar salidas diversas, distintas a la guerra, para construir la paz, en una perspectiva de consolidar políticas de solidaridad y participación ciudadana. En este sentido, la educación emerge como una condición de posibilidad que permite la configuración de una cultura política democrática. Así, la educación se configura en un elemento esencial para lograr una superación satisfactoria de los conflictos e instaurar bases sólidas para construir una cultura política alejada de formas de resolución ancladas en la violencia, el autoritarismo y la intolerancia. Hoy la escuela empieza a comprenderse de un modo distinto, es decir, como un espacio de acción y formación ciudadana que cuestiona permanentemente el conflicto presente en su cotidianidad y experimenta diversas formas para resolverlo.